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CREENCIAS NEGATIVAS

CREENCIAS NEGATIVAS:  Formas de descubrirlas

 

Las creencias nos limitan o abren caminos, nos hacen sentir bien o mal, nos acercan al amor o nos alejan. 

Las siguientes son tres formas de descubrir nuestras creencias negativas inconscientes:

1)      Observando lo que nos refleja el espejo de la vida.  Si existen situaciones, personas o experiencias negativas en tu vida que se repiten cíclicamente, lo más probable es que haya una creencia negativa de base y sea, además, una lección de vida.

 

2)      Nuestras emociones y reacciones negativas nos indican la existencia de creencias negativas, ya que son el producto de ellas. 

 

3)      El cuerpo es otra forma de descubrir creencias negativas, ya que los dolores, malestares y enfermedades se relacionan con creencias y emociones negativas.

 

Otra forma de descubrir nuestras creencias inconscientes es averiguar qué opinamos sobre lo que nos está pasando.  Recuerda alguna situación estresante que hayas vivido o alguna dificultad, problema o desafío importante.  Describe la situación o problema objetivamente, es decir, qué sucedió.  Luego responde la siguiente pregunta con lo primero que se venga a la mente (tus pensamientos automáticos):

1.      ¿Por qué crees que sucedió? ¿De qué forma interpretas o evalúas lo que sucedió, qué opinas sobre lo que te sucedió, qué opinas sobre ti mism@?

2.      Anota lo que sentiste y/o hiciste.

 

Muchos de nosotros creemos que las situaciones negativas son las causantes de nuestras reacciones, sin embargo, la forma en que respondemos frente a eventos estresantes y negativos generalmente tiene más que ver con lo que pensamos sobre esa situación que con la situación misma.  Cuando nos sucede algo, tenemos pensamientos automáticos sobre las razones por las que ese algo sucedió.  Estos pensamientos inconscientes son la razón de nuestras reacciones, cómo nos sentimos y qué hacemos.

Estos pensamientos automáticos nacen de nuestras experiencias pasadas y presentes.  Esta es la razón de que interpretemos las situaciones de manera tan subjetiva.

A pesar de que cada uno de nosotros tiene una historia distinta y de que, por lo tanto, nuestros pensamientos automáticos son diferentes, existen pensamientos que gatillan emociones que son comunes a todos los seres humanos, como lo podemos observar en la siguiente gráfica:

 

Conexión Pensamiento-Emoción

Pensamientos                                                                      Emociones

Cuando sientes que han vulnerado tus derechos                    rabia

Cuando sientes alguna pérdida o falta de autoestima            tristeza, depresión

Cuando sientes una amenaza futura                                          ansiedad, miedo

Cuando sientes que has dañado a otros                                    culpa

Cuando sientes que pierdes credibilidad o prestigio               vergüenza

 

Los siguientes son dos ejemplos de creencias inconscientes y cómo estas creencias activan distintas reacciones en cada persona, dependiendo de su propio diálogo interior:

»        “Isabel se ha dedicado, el último tiempo, a cambiar su estilo de vida y lleva 3 meses ejercitando y comiendo sano.  Una tarde se da cuenta que no ha sido invitada a una fiesta organizada por una compañera de colegio, sin embargo, su amiga Paula fue invitada.  Isabel piensa:  “A Paula siempre la invitan a las fiestas, a mí nunca me invitan, nadie me quiere”.  Ella se siente muy triste, deja de hacer sus ejercicios y se come una barra de chocolate entera para compensar sus emociones y baja autoestima.

Los pensamientos automáticos de Isabel probablemente eran: “soy una perdedora, nadie me quiere”, este pensamiento la hace sentir triste, incluso la deprime.  Pierde la motivación para seguir su rutina de ejercicios que eran un signo incipiente de amor hacia sí misma y come una barra entera de chocolate, probablemente como autocastigo por no ser lo suficientemente querible y también como una forma de aliviar su tristeza y de sentirse un poco mejor.

Francisca, otra compañera de curso, tampoco fue invitada a la fiesta, sin embargo, reacciona de forma muy distinta.  Ella piensa:  “Me siento desilusionada que no me hayan invitado, pero realmente no conozco mucho a Sofía (la dueña de la fiesta).  Paula la conoce mucho más que yo.  Seguramente esa es la razón de que no me hayan invitado”.  Francisca entonces decide invitar a otra amiga a ver películas comiendo cabritas”.

Podemos darnos cuenta que la circunstancia es la misma, pero los pensamientos automáticos de Isabel y Francisca son distintos.  Isabel interpretó inmediatamente la situación basada en la baja estima que tiene por sí misma y en su inseguridad, en cambio Francisca, al sentirse valiosa y querible, no vio la situación como amenazadora para su valía personal, pudo pensar con claridad y tranquilidad y tomó una decisión no sólo saludable emocionalmente, sino que se sentía lo suficientemente segura para invitar a otra amiga y pasar un excelente momento con ella. 

Otro ejemplo sería la hora del taco y las diferentes reacciones de las personas.  Una persona tocaría rabiosamente la bocina, otra pondría la música y aprovecharía el momento para cantar sus canciones favoritas y otra se pondría ansiosa y nerviosa porque llegará tarde a su reunión.  Igual que el ejemplo anterior, tenemos la misma circunstancia o situación y diferentes reacciones.  Qué hace que cada persona reaccione de distinta forma a una misma situación:  sus creencias, su opinión sobre lo que le está pasando, su opinión sobre ella misma, sobre su propio comportamiento y el de los demás y las ideas e interpretaciones que hace sobre la realidad.

Esta es una forma de entender la razón de nuestras reacciones.  Gracias a ese entendimiento podrás entenderte, conocerte y descubrir las creencias inconscientes que dirigen tu comportamiento y reacciones emocionales.

 

 

 

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