GRANDES CAMBIOS PARA UNA NUEVA CONCIENCIA Y NUEVA VIDA

 

Estamos viviendo tiempos de crisis, entendido como un cambio profundo, donde las bases de lo que sostiene nuestras vidas, sociedades y culturas se están remeciendo.  Tanto la tierra como nosotros los humanos estamos llegando a un fin de ciclo.  Como lo señala Jeshua en “Jeshua.com”, el término de ambos ciclos coincide, por lo que se refuerzan uno a otro.

 

Este es un tiempo de cambios y transformación en todos los niveles.  Estamos caminando desde un nivel de conciencia basada en la mente-ego a un nivel de conciencia basada en el corazón-mente.

 

Esto implica que nuestras creencias religiosas, culturales, familiares, sociales y personales están siendo puestas en tela de juicio.  La vida basada en la competencia, la lucha, el poder del más fuerte por sobre el débil y la existencia basada en el dolor está poco a poco siendo liberada.

 

Es como si todos: humanos, tierra y sociedad estuviésemos pasando por un colador gigante para seleccionar aquello que se alinea con la nueva conciencia basada en la luz, el corazón y la compasión.

 

Como todo está saliendo a la luz y ya nada puede quedar oculto bajo la alfombra, pareciera que estamos viviendo tiempos de caos y destrucción de la sociedad e ideales que han existido por siglos.  Desde la mente-ego temerosa lo vemos de esta forma, sin embargo, desde la visión panorámica del espíritu-corazón, se ve como el paso de una era dolorosa, de lucha y sobrevivencia a una era compasiva, unificadora y cooperadora entre las partes.

 

Como seres eternos, hemos experimentado la vida desde todos sus lados y polos.  Hemos experimentado la vida desde la separación y división; desde la sobrevivencia y lucha del más fuerte sobre el débil; desde la guerra y la competencia y el poder los unos sobre los otros.  Hemos experimentado la dominancia y el abuso de poder tanto de la energía masculina sobre la femenina, como de la femenina sobre la masculina.

 

 

Ahora estamos dando nacimiento a una nueva energía unificada: femenina-masculina y a una nueva visión de la vida y del mundo.  Esto se asemeja a una madre dando a luz a su bebé.  Después de los dolores del parto nacerá una nueva tierra y un nuevo ser humano espiritual, basado en la unión del corazón y la mente, en las energías masculinas y femeninas trabajando en amorosa cooperación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL EGO CAMINANDO HACIA EL CORAZÓN